Capitán Bado, Amambay 18-06-2025
La aparente mejora en el servicio eléctrico de Capitán Bado, tras el reemplazo de columnas y la instalación de cableado protegido por parte de la ANDE, ha dejado un rastro de preocupación y peligro latente en varios barrios de la ciudad. Lo que debería ser un avance, se ha convertido en una pesadilla para los vecinos, quienes denuncian que los trabajos de la empresa estatal dejaron los cables de otras compañías de telecomunicaciones (telefonía, cable visión y proveedores de internet) completamente sueltos y enredados, creando una trampa mortal en la vía pública.
La situación es especialmente alarmante en el Barrio San Roque, frente a la Plaza Malvino Valiente, sobre la calle Estrella, en dirección a la Aviación. Vecinos de la zona, visiblemente angustiados, se comunicaron con nuestra redacción, adjuntando fotografías que revelan la magnitud del problema. Las imágenes muestran una maraña de cables colgando peligrosamente, algunos incluso mezclados con líneas eléctricas, directamente sobre el suelo.
«Tememos por la vida de nuestros hijos, que no dimensionan el peligro. Hemos visto cables de energía en el suelo, enredados con otros. Es una irresponsabilidad», manifestó un residente del barrio, reflejando el sentir general de la comunidad. La preocupación es palpable y crece cada día, ya que, hasta el momento, ninguna de las empresas responsables de estos cables ha aparecido para subsanar el inconveniente.
Un llamado urgente a la acción: La seguridad de Capitán Bado no puede esperar
Desde esta tribuna, hacemos un enérgico llamado a las empresas involucradas –la ANDE, así como las compañías de telefonía, cable visión y proveedores de internet con presencia en Capitán Bado– a asumir su responsabilidad de manera inmediata. La inacción ante esta situación no solo es negligencia, sino que pone en riesgo la integridad física y la vida de los ciudadanos.
La seguridad de los pobladores de Capitán Bado no puede ser un asunto postergado. No solo existe un grave riesgo de electrocución, especialmente para los niños que juegan despreocupadamente, sino que la maraña de cables sueltos representa también un inminente peligro para conductores de motocicletas y vehículos, quienes podrían sufrir accidentes graves al enredarse con ellos.
¿Deberemos esperar una tragedia para que los responsables actúen? Exigimos una pronta y efectiva solución a este problema. Es imperativo que estas empresas coordinen esfuerzos y restablezcan el orden y la seguridad en el cableado público. La tranquilidad de los moradores depende de ello. La ciudad merece vivir sin el constante temor de un accidente evitable.





