La cultura paraguaya se viste de luto.
En la madrugada de este miércoles 14 de enero de 2026, se confirmó el fallecimiento de Quemil Yambay, una de las figuras más emblemáticas y queridas de la música popular y el folclore nacional.
El célebre artista se encontraba internado en un sanatorio capitalino tras complicaciones derivadas de un accidente cerebrovascular (ACV). Su partida deja un vacío irreemplazable en el corazón del pueblo, al que dedicó más de seis décadas de arte y alegría.
Un legado que trasciende generaciones
Quemil Yambay no solo fue un cantante y compositor; fue un guardián de la identidad paraguaya. Su carrera estuvo marcada por hitos que lo convirtieron en una leyenda viviente:
Fundador de «Los Alfonsinos»: En 1961 dio vida a este grupo fundamental, con el cual recorrió cada rincón del país y del exterior, llevando la polca paraguaya a lo más alto.

El Maestro de las Onomatopeyas: Único en su estilo, Yambay era famoso por su asombrosa capacidad de imitar sonidos de la naturaleza y animales de la fauna local, integrándolos de forma magistral en sus presentaciones.
Tesoro Humano Vivo: En el año 2007, la UNESCO lo distinguió con este título, reconociendo su labor en la preservación de las raíces culturales y el idioma guaraní.
Obras Inmortales: Dejó un cancionero invaluable con temas como «Lidia Mariana», «Mokõi Guyra’i», «Areko cuatro kuña» y «Ajépa emano», canciones que hoy forman parte del ADN musical del Paraguay.
El último adiós
Los restos del artista serán velados en su residencia en Fernando de la Mora, en el icónico «Rincón de los músicos». Se espera una multitudinaria despedida por parte de colegas, autoridades y el público en general, quienes ven en Don Quemil al último gran referente de una época dorada de nuestra música.
«Se apaga una voz, pero nace una leyenda. El sapucai de Quemil Yambay resonará por siempre en las fibras más profundas de nuestra tierra.»



